El toreo que ilusiona

Los novilleros sueñan cada día con lograr su objetivo: ser figura del toreo. A base de afición, sacrificio y constancia podrán conseguir ese ansiado deseo. El escalafón mayor es el referente. Valencia tiene buena cantera y buenos espejos. Los jóvenes punteros Ángel Sánchez y Diego Carretero tienen dos conceptos diferentes pero adyacentes con el valor como base.

Diego Carretero. Foto: Joël Buravand

Los novilleros enriquecen la esperanza torera y saquean la razón humana para abrir la esperada puerta que les convierta en matadores de toros y, de este modo, empuñar la espada aguda de la gloria algún día. Ellos saben que no será fácil pero, todavía, la fiesta de los toros mantiene viva la realidad brillante de personalidades forjadas en el yunque de la torería a pesar de los intereses elocuentes de reducir el ritual a un mero espectáculo dirigido por los empresarios.

Ángel Sánchez y Diego Carretero son dos de estos jóvenes independientes con alma suficiente para ignorar el proyecto taurino de negocio. El futuro se les puede presentar inseguro e incierto pero ambos atienden a sus formas toreras a pesar de que en algunas escuelas taurinas enseñen una técnica tantas veces uniforme y nada creativa en la libertad que aporta el estilo personal.

Sánchez ha sido una de las sorpresas del presente año. El madrileño ha aparecido en la órbita taurina como una dulce melodía pone fin a un grito agudo en el cielo. Un impacto. El novillero tiene un concepto de plomada relajada, cintura grácil que acompaña y unas manos bajas que mandan y destilan un toreo enroscado y elegante. El primer golpe de atención llegó en la primavera de Las Ventas, donde toreó yerto y roto a dos buenos novillos de La Quinta. El festejo de Algemesí fue otro brillante día donde destapó su personalidad, elegancia natural y pureza y, contra todo pronóstico, no fue declarado triunfador de la Setmana de Bous por la comisión tras desorejar un gran novillo de Flor de Jara. Ángel Sánchez es un joven a contracorriente, además de un contundente y auténtico estoqueador que realiza la suerte echando la muleta abajo, apuntando arriba y volcándose con entrega sobre el morrillo. Tal y como ha reconocido a Levante-EMV, ya piensa en la alternativa. Le gustaría doctorarse en Las Ventas y en pleno san Isidro. Todo a una carta. Pero cabal y sincero. Como su valor.

Carretero es fiel a sí mismo con un concepto de personal estilo y un buen dominio del toreo fundamental. Hay que reconocer que es difícil construir un estilo diferente en un mundo donde hay que capear con el vértigo de los cortos trayectos novilleriles y las combinaciones matemáticas en los carteles. Las plazas de València, Las Ventas o Albacete han podido ver la buena versión del joven de Hellín afincado en Alicante. Su clásica forma de torear tiene su puntal en el temple para dejar la muleta vencida debajo del hocico y tirar del animal con profundidad. Carretero está preparado para un año clave.

García Navarrete estuvo a punto de cortar la temporada a principios del presente año en Las Ventas por una terrorífica cornada en el cuello pero el novillero de Vilches intenta ser cada vez mejor torero con una tauromaquia sin encimismos ni trucos al lado de su apoderado Tomás Campuzano. Jorge Rico, uno de los jóvenes baluartes de la tauromaquia alicantina junto a Adrián Velasco, ha alzado el vuelo con la brisa de su clásica bandera para superar su primer año completo en el escalafón menor donde ha triunfado en Calasparra alzándose con la Espiga de Oro. Rico, apoderado por Pedro Chicote; del mismo modo que Velasco al lado de Javier González; andan su propio camino sin ceder ni dar marcha atrás.

El novillero francés Yannis Djenibla, “El Adoureño”, ha sido el ganador del prestigioso Zapato de Oro de Arnedo -es el tercer francés en lograr este premio tras Medhi Savalli y Richard Milian- sin cortar ni una sola oreja frente a un gran novillo de José Escolar. Actitud y resortes técnicos destilan sus formas. Otro galo a tener en cuenta es Adrien Salenc, un novillero con carácter y ambición que cortó la temporada por una luxación del hombro derecho. El aragonés Jorge Isiegas tiene raza y valor. Ángel Téllez ha completado un año de rodaje que cerró con una puerta grande el día del 9 d’Octubre en València y debe desembocar en buenos resultados durante la temporada que viene.

 

Futuro valenciano

Los novilleros sin caballos que sueñan con ser torero en València han demostrado sus condiciones durante todo el año. Todos ellos evidenciaron sus ganas en el primer certamen de escuelas taurinas de la pasada Feria de Julio pero la factoría del “Cap i Casal” ha puesto el ojo en tres adolescentes: Borja Collado, capaz y poderoso -único valenciano que ha estado las novilladas de La Oportunidad organizadas en Vistalegre-; Jordi Pérez, valeroso y clásico; o Miguel Polope. Es el momento de encontrarse frente a frente con su futuro aunque en el toreo no se trata de ser el primero ni el más rápido para que un concepto ilusione. El elemento más negativo para la vigencia de la tauromaquia es que tenga una percepción en el público de algo ya visto. Lo más importante es alcanzar la mejor condición y ello exige sacrificio y entrega para hacer de la tauromaquia una vocación que llene el porvenir porque la imprecisa forma del destino es lo que otorga belleza al toreo.

Jaime Roch

(Artículo publicado en el periódico LEVANTE-EMV en la edición de papel de 19.11.2017, Valencia)

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