Esplá y ‘Beato’, un milagro de emoción

La histórica despedida del maestro alicantino de Madrid, acontecida un 5 de junio de 2009, cumple su décimo aniversario: “La faena a ‘Beato’ en Las Ventas fue un milagro de emoción”

Luis Francisco Esplá se despide de Las Ventas por la puerta grande.

Hace diez años que los aficionados al toreo vieron cómo se transformó un simple festejo en una aventura inolvidable por su fuerza, belleza y catarsis, tres virtudes que solo las disponen esas disciplinas artísticas que emocionan. Hace diez años que Madrid vio una faena que dio para un cuadro y un libro por la forma en la que un torero desempolvó las pasiones más auténticas del alma con unas formas tan clásicas como especiales. Hace diez años de un 5 de junio de 2009, en el que Luis Francisco Esplá realizó la histórica faena a “Beato”, de Victoriano del Río, en su gloriosa despedida por la puerta grande de Las Ventas. “Fue la tarde más redonda y lograda, la más inspirada pero la más sencilla también, la más cabal, sutil, medida y completa“, dejó escrito Barquerito sobre la figura alicantina en su crónica de aquella tarde primaveral. En definitiva, la obra de Esplá es una joya del pasado que sigue muy presente en el corazón de los aficionados por la conmoción que supuso.

Era el octogésimo noveno paseíllo en Madrid del maestro alicantino y, tras 33 años de alternativa, quiso decir adiós al lado de Morante de la Puebla y Sebastián Castella. Para el ganadero Pablo del Río, “Beato” fue, junto a “Cantapájaros” -estoqueado por El Juli en 2007- y “Dalia” -toreado por Manzanares en 2016-, “uno de los mejores toros que hemos lidiado en Madrid. Recuerdo que en los corrales no gustó a las cuadrillas porque era enorme; pesó 620 kilos aunque de la ganadería salió con 680 kilos. En la muleta demostró que, por mucho peso que tuviera, la bravura sacó esa fuerza suficiente para embestir con obediencia y humillación”.

Del Río también rememora que esa tarde hizo mucho viento pero “que la magia de Las Ventas concentró toda la tensión en ese cuarto de la tarde para que ‘Beato’ y Esplá protagonizaran un capítulo muy emocionante”.

El colorado “Beato”, premiado con la vuelta al ruedo, serio y amplio pero bien hecho, era hijo de “Alcalde”, número 61; y nieto de “Aldeano”, semental burraco que el criador madrileño compró a Luis Algarra; dos ejemplares históricos que han formado la vacada de Victoriano del Río. De hecho, el creador de la ganadería madrileña solo tiene tres cabezas de toro disecadas en su casa particular: “Beato”, “Cantapájaros” y “Alcalde”, la trinidad de animales que han marcado la evolución de la divisa de Victoriano del Río. Todas las demás, como la de “Aldeano” o “Dalia”, están en el amplio salón de la finca El Palomar, en la localidad madrileña de Guadalix de la Sierra.

Esplá manifiesta que “la faena fue un milagro de emoción y conforme pasa el tiempo me cuesta verbalizar las sensaciones vividas por el desgarrado y desmadejamiento que sentí. Me acuerdo que estuve inspirado, a pesar de la propia presión de torear Madrid, porque me dejé llevar por la entrega”. Sobre el toro, la figura alicantina recuerda que “vi su gran condición en el caballo cuando, en el segundo puyazo, metió la cara abajo y empujó con los riñones”. El maestro alicantino, al igual que Ulises o Penélope, se convirtió en ese héroe de inteligente paciencia para sortear el destino y “despedirse de la mejor novia que has tenido en el catre de Cleopatra”, asegura como conclusión a su obra en el ruedo madrileño.

 

 

La tarde registró el “no hay billetes” en la llamada Feria del Aniversario y muchos amigos arroparon a Esplá. El dramaturgo catalán Albert Boadella, que se encontraba en el callejón, explica que “es de los actos más emocionantes que he vivido en mi vida porque jamás una despedida puede ser tan extraordinaria. Esplá es un torero inteligente y un gran artista porque comprende muy bien el arte. De hecho, creo que es el torero más inteligente que ha habido porque tiene un sentido común absolutamente excepcional”. Su hijo Alejandro, también torero de alternativa, puso el broche de oro sacando a su padre en hombros por la quinta puerta grande de la trayectoria de un maestro para la historia.

Jaime Roch

(Entrevista publicada en el periódico LEVANTE-EMV en la edición de papel de 02.06.2019, Valencia)

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